Foto: Imagen de la escultura de San José con niño antes de ser restaurada.

En breves días, las esculturas de los retablos de la iglesia Santa María de Oza, en La Coruña, volverán a ocupar su lugar de origen tras haber sido restauradas por GRANDA.

Se trata de diez esculturas que representan a Ntra. Sra. de la Inmaculada Concepción, San José con niño, San Roque, San Juan Bautista, San Antonio, Ntra. Sra. de la Asunción, Sagrado Corazón de Jesús, Sagrado Corazón de María y dos ángeles. Todas las figuras datan del siglo XIX y XX, por un autor anónimo, y han sido realizadas en madera policromada al óleo y en escayola policromada.

Las figuras que decoran los tres retablos de la iglesia (el retablo de la Virgen Inmaculada, retablo de la Virgen Dolorosa y el retablo de Ntra. Sra. de la Asunción) presentaban roturas y fisuras en el soporte, levantamientos de los estratos pictóricos en zonas puntuales y pérdidas de la capa pictórica como consecuencia del envejecimiento de los aglutinantes empleados en la técnica, así como posibles roces y/o golpes de carácter fortuito. Además se hallaban cubiertas por una gruesa capa de suciedad superficial que era necesario limpiar y se había producido pérdida de brillo de algunas piezas, como la corona de Ntra. Sra. de la Concepción, a causa de la suciedad y de la oxidación del metal.

La restauración de las esculturas coincide con el 150 aniversario de la iglesia. Fue el 2 de febrero de 1863 cuando la parroquia de Monelos inauguraba la nueva iglesia Santa María de Oza. El templo tuvo que ser reconstruido en el año 1940 después de que en 1936 fuera arrasado por las llamas.

La rehabilitación del templo hizo que en su nuevo retablo se incorporara una parte de mármol, además de una serie de piezas que se trajeron del palacio Gemírez y que colocó el artista Jorge Juan, según ha explicado el párroco, don José Antonio Fidalgo. (Fuente: http://www.lavozdegalicia.es)