La iglesia Holy Familiy de Jacksonville, Florida (Estados Unidos), necesitaba un crucifijo de gran tamaño que presidiera el presbisterio. No servía cualquier talla. El rostro de Cristo debía reflejar el gozo de haber cumplido con la voluntad del Padre. Así nos lo especificó el cliente: el rostro de Cristo debía reflejar, según sus palabras textuales, el hecho de que “lo ha entregado todo, que no se puede dar más; que, aunque clavado, Jesús está totalmente abandonado en la Cruz y satisfecho por haber llevado a cabo la voluntad del Padre“.

GRANDA se puso inmediatamente manos a la obra. Tras varios bocetos, se logró una composición de fuerte expresión artística, sin rigidez en los rasgos. Este es el resultado.