Uno de los edificios más emblemáticos y con más historia de Villaseca de la Sagra, en la provincia de Toledo, es la Iglesia parroquial de Santa Leocadia, una iglesia barroca del siglo XVII-XVIII. Durante el siglo XVIII, las distintas cofradías de la villa adornaron el templo con preciosos retablos que fueron destruidos, casi en su totalidad, por las tropas republicanas de la Guerra Civil.

En la reforma realizada en 1971, se quitaron los restos de los retablos que quedaban. Desde hace varios años, y gracias a la generosidad de sus habitantes y de sus donantes, la parroquia está siendo decorada con nuevos retablos, encargados a GRANDA. El último que se ha realizado es el retablo de San Isidro, un retablo lateral de estilo barroco, en consonancia con la iglesia.

Se trata de un retablo compuesto de tres bancadas, predela, un cuerpo y ático con tres calles, que ocupa todo el paramento. El acabado es marmolizado en su mayor parte, con tonos en consonancia con los demás elementos existentes en el templo y en oro de ley con brillos y mates en tallas y molduras.

El retablo estará ocupado por cuatro tallas entre las que destacan una grande de San Isidro y tres de menor tamaño, como la de San Juan.