La réplica del Santo Cristo de Burgos ya se encuentra en la Catedral. Se trata de una imagen articulada, realizada en madera pero rellena de fibras sintéticas y cubierta de cuero, con uñas y pelo naturales. Para realizar la copia, encargada a Granda, los restauradores han estudiado la pieza original, analizando sus materiales mediante radiografías y análisis clínicos de la policromía.

La singularidad de esta réplica, según explica Francisca Soto, Directora del Departamento de Restauración de Granda, estriba en el hecho de que pretende recuperar la funcionalidad litúrgica de los cristos articulados, como el Santo Cristo de Burgos, durante los actos del Viernes Santo.

Era tradición en la época que las figuras se desclavasen de las cruces, fuesen veneradas por los ciudadanos y luego sacadas en procesión. El valor artístico y patrimonial del Santo Cristo de Burgos, imagen gótica del siglo XVI, ha impedido hasta ahora que se llevase a cabo esta tradición.