Ocho tallas de un metro de altura, realizadas a mano y policromadas en los talleres de GRANDA de Madrid llegarán en breve a Sydney (Asutralia) para ocupar los nichos vacíos de uno de los retablos laterales de la catedral de Sydney St Mary.

Se trata de ocho esculturas de diferentes santas que por su devoción, entrega, sacrificio y fuertes creencias han marcado un hito en la historia. Se trata de Santa Catalina de Siena, Santa María Goretti, Santa Teresa de Ávila, Madre Teresa de Calculta, Santa Hildegard von Bingen, Santa María del Camino, Santa Mónica y Santa Teresa Benedictina del Camino, también conocida como Edith Stein.

Con este son ya varios los encargos recibidos por la diócesis de Sydney a Granda desde que el arzobispo de la ciudad, George Pell, anunciara su intención de llevar a cabo la restauración, limpieza y conservación tanto del exterior como del interior de la catedral, devolviendo al templo su grandeza de antaño.

La St Mary’s Cathedral es la iglesia-catedral de la Archidiócesis de Sydney, sede del arzobispo católico de la ciudad, el cardenal George Pell. La catedral está dedicada a María Auxilio de los Cristianos, patrona de Australia. Es, por lo tanto, el Santuario Nacional Católico de Australia.

La primera piedra de la actual catedral la puso el arzobispo Polding en 1868. Iba a ser una estructura enorme y ambiciosa, con una amplia nave y tres torres. Polding no vivió para ver la catedral terminada ya que murió en 1877. La decoración y el enriquecimiento de la catedral continuó bajo la dirección de sucesivos arquitectos.

En 2000, con la ayuda de una donación del Gobierno para conmemorar el nuevo milenio, las torres diseñadas por William Wardell fueron concluidas. En 2008, la catedral se convirtió en foco central de la Jornada Mundial de la Juventud 2008 y visitada por el Papa Benedicto XVI.