Granda ha finalizado los tímpanos de las cinco puertas de entrada de la parroquia San Romualdo de Madrid.
Se trata de cinco relieves en chapa de acero y resina policromada que representan al Pantocrátor. A su alrededor se encuentra el tetramorfos, la representación de los cuatro evangelistas.

El Pantocrator (todo el poder) es una de las imágenes básicas del mundo románico. Es Cristo en el Juicio Final, tal y como aparece en el Apocalipsis. Con barba y con nimbo crucífero, con su mano derecha bendice mientras que la izquierda mantiene un libro en donde están escritas nuestras vidas.

Esta nueva ornamentación de las puertas de entrada de la parroquia San Romualdo corresponde a un deseo de su párroco de dotar todo el templo de la simbología pertinente, como instrumento figurativo fundamental a través del cual se manifiesta el culto cristiano.

Desde el punto de vista simbólico, la puerta ha tenido siempre un significado religioso, marcando el límite entre el espacio de los hombres y el espacio de Dios. La puerta, en la tradición cristiana, comprende temas cosmológicos, bíblicos, eclesiológicos, escatológicos y litúrgicos, unificados por el denominador común cristológico, porque la puerta es, sobre todo, icono de Cristo, siendo Él la verdadera puerta del redil.