Con este relieve, Granda ha querido apoyar el deseo de la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia de dar a conocer la auténtica imagen de la Divina Misericordia que actualmente se encuentra en el Santuario de la Misericordia Divina, en Vilnius (Lituania).

El cuadro fue pintado por el artista Eugenio Kazimirowski en 1934, siguiendo las indicaciones de Santa Faustina. Años antes, el 22 de febrero de 1931, Jesús se le había parecido a la santa, con rayos de luz irradiando desde su corazón, para transmitirle el siguiente mensaje: “Pinta una imagen según el modelo que ves junto con la inscripción Jesús, en ti confío. Deseo que esta imagen sea venerada primero en esta capilla y luego en el mundo entero. Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá”.

Después de la Segunda Guerra Mundial, este primer cuadro de Jesús Misericordioso permaneció oculto en el terreno de la Unión Soviética para evitar ser destruido. En su lugar, comenzó a venerarse la imagen del cuadro pintado años después por otro artista, Adolfo Hyla, que tomó como modelo el original y que fue instalado en la iglesia parroquial del Corazón Divino en Wroclaw (Polonia).

Ahora, tras su restauración, la Congregación quiere propagar este primer cuadro de Jesús Misericordioso, formado en la atmósfera del milagro divino.