Hace 55 años, se establecía en Cupey el Hogar de Ancianos Santa Teresa Jornet, perteneciente a la Orden de Hermanitas de los Ancianos Desamparados.

Su nacimiento, ofrece una labor continua y ha dado acogida a más de 3.200 ancianos. En la actualidad atiende a 195 personas.

El hogar cuenta con una capilla, donde se celebra misa a diario. Granda fue la encargada de realizar la pintura de la bóveda de la capilla, que representa Los Siete Dones del Espíritu Santo. Son los dones que sostiene la vida moral de los cristianos, disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo.

Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.

Sabiduría: Es el primero y el mayor de los siete dones. Se refiere al gusto gusto para lo espiritual, a la capacidad de juzgar según la medida de Dios. Es inseparable de la caridad.

Entendimiento: Es una gracia del Espíritu Santo para comprender la palabra de Dios y profundizar en las verdades reveladas.

Consejo: Ilumina la conciencia en las opciones que la vida diaria le impone, sugiriéndoles lo que es lícito, lo que corresponde, lo que conviene más al alma.

Fortaleza: Fuerza sobrenatural para obrar valerosamente, hacer lo que Dios quiere de nosotros y sobrellevar las contrariedades de la vida. Permite resistir a las instigaciones de las pasiones internas y a las presiones del ambiente.

Ciencia: Nos da a conocer el verdadero valor de las criaturas en su relación con el Creador. Gracias a ella, el hombre no estima a las criaturas más de lo que valen y no pone en ellas, sino en Dios, el fin de su propia vida.

Piedad: Mediante este don, el Espíritu Santo sana nuestro corazón de todo tipo de dureza y lo abre a la ternura para con Dios y para con los hermanos

Temor de Dios: Este don es la disposición que el Espíritu Santo pone en el alma para que se3 porte con respeto delante de Dios. Temor a ofender a Dios, humildemente reconociendo nuestra debilidad