Fueron dos misas muy emotivas. La primera se celebró el sábado 26 de septiembre en la Catedral de Filadelfia, la Catedral Basílica de los Santos Pedro y Pablo. El Papa Francisco y los concelebrantes iban revestidos con casullas confeccionadas expresamente para la ocasión en el Taller Los Rosales de GRANDA. Blancas con ribetes azules, por ser el día de la Virgen María.

El domingo 27, el Santo Pontífice ofició a las 16:00 horas, la misa de clausura del Encuentro Mundial de las Familias. Celebrada al aire libre, el apoyo al Papa fue palpable, con una participación masiva de cientos de miles de personas. En esta ocasión, el Sumo Pontífice revistió una casulla verde, también confeccionada en GRANDA.

Para realizar las vestiduras del Santo Pontífice, las dalmáticas para los diáconos y las 65 casullas y mitras de los concelebrantes, las bordadoras de Los Rosales han necesitado un total de 2 meses, tiempo durante el cual trabajaron 11 personas en su confección.