Una de las obras más emblemáticas realizadas por GRANDA es el gran retablo de la capilla de la misión San Juan Capistrano (California, Estados Unidos). El retablo de 14 x 9 m. de estilo barroco, es una réplica del original destruido por un terremoto en 1812. La única diferencia significativa con el retablo original es la inclusión de la primera beata indígena americana Beata Catalina Tekakwitha, nacida en 1657 en Nueva York.

Fue realizado íntegramente en Madrid, en los talleres de GRANDA. Los materiales que se utilizaron fue madera de cedro de Brasil, acero, estuco, láminas de oro de 24 quilates y latón pigmentado. Varias técnicas se emplearon para su realización: carpintería, ensamblado, escultura, talla, estofado, dorado, policromía, pintura sobre lienzo y cincelado.

El retablo es signo de la Evangelización que llevaron a cabo las misiones en California en el siglo XVIII. El elemento central es la Santísima Trinidad que recoge el momento de la entrega del Padre al Hijo por la redención de los hombre guiada por la acción del Espíritu Santo. En la base se encuentra el lienzo de la Virgen coronada en su advocación de Guadalupe. En la parte superior de la calle izquierda aparece fray Junípero Serra, fundador de misiones. En la parte inferior y a la altura de la Virgen, se encuentra San José con la vara florida mientras que en el lado superior derecho aparece Catalina de Tekakwitha, primera santa originaria de América del Norte y en la parte inferior, San Francisco de Asís, a cuya orden pertenecen los primeros evangelizadores.

Se articula a través de columnas salomónicas decoradas con pámpanos y racimos de uva, símbolos de la Eucaristía. Como peculiaridad, setenta golondrinas, posadas sobre las columnas, hacen referencia a un hecho singular que acontece en esta ciudad.