La parroquia de los Doce Apóstoles de Madrid tiene dedicación de Adoración Permanente del Santísimo.
Debido a la gran afluencia de gente a lo largo del día, querían trasladar el Expositor, situado hasta entonces en una capilla adyacente, al centro del Presbiterio de la nave principal.

El expositor propuesto por Granda se ha realizado utilizando parte de uno ya existente, completado con una base a juego con el actual estilo y un remate de frontis partido en la parte alta. Se ha rematado con un templetillo alojando una imagen de Jesús Resucitado. Dos pequeñas antorchas simbolizando la luz de Cristo.