Uno de grandes tesoros de la Catedral de Burgos es la custodia procesional realizada por GRANDA (1927). Un gran trabajo de orfebrería que ha formado parte de exposiciones de arte sacro por su calidad, riqueza y estética.

Se trata de una custodia procesional de oro, plata dorada, marfil, esmaltes y piedras preciosas que se coloca sobre la carroza de plata en la procesión del Corpus.

Hay que distinguir en esta gran obra tres partes principales: la Custodia propiamente dicha, la peana sobre la que descansa y el tablero desplegable, de cinco lados que la resguarda, partes estas últimas que son las que constituyen el llamado expositor.

La Custodia representa el árbol de la vida. Su simbolismo está inspirado en el capítulo XXIII del Apocalipsis. Ostenta una gran diversidad de figuras alegóricas, con corona de esmeraldas y piedras preciosas. El viril es de platino, y aparece en el centro, adorándole, grupos de ángeles en marfil y santos en sus nichos ojivales de los lados.

En el pie de la custodia, ocho medallones representan la lucha por la vida en los diferentes elementos, la lucha con las pasiones, etc.

En la coronación tiene una magnífica cruz constelada también de pedrería.

La peana, con ocho tortugas, simboliza la tierra sobre la que descansa la Custodia. Toda ella es de plata dorada al fuego. Su mitad superior afecta la forma rectangular, con ocho tablitas en sus caras, las cuales representan pasajes bíblicos, tallados en marfil.

La inferior aparece constituida por cuatro grupos de ángeles con guirnaldas alternando con otros tantos de figuras con escudos.

Los cinco tableros del frente ofrecen una gran riqueza decorativa. Todos ellos tienen infinidad de figuras y adornos, en plata y marfil, siendo sus principales simbolizaciones la Inmaculada, la Redención, la Coronación de la Virgen, la Asunción y el Cristo Glorificado.

La magnífica joya se encuentra en el Museo Catedralicio de la Catedral de Burgos. (Plaza de Santa María, s/n – 09003 BURGOS. Tel: 947 20 47 12. E-mail: info@catedraldeburgos.es)