Hace tiempo publicamos en nuestro blog un artículo sobre las iglesias de Chiloé,  un conjunto de templos en la zona sur de Chile cuya construcción fue impulsada por los misioneros que viajaron a evangelizar esas tierras. Las más antiguas datan del siglo XVIII y, aunque en un inicio recibieron influencias de la arquitectura religiosa alemana, poco a poco desarrollaron un estilo propio que generó lo que se conoce como la Escuela Chilota de arquitectura religiosa en madera.

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IGLESIA CHILOTA DE NUEVA CONSTRUCCIÓN EN VOHUDAUE

Hace unos meses Granda comenzó a colaborar en el proyecto arquitectónico y estructural de una nueva iglesia de madera en  construcción en la desembocadura del Río  Vodudahue, en la provincia de Palena. El proyecto se inspiró en la pequeña iglesia de Colo de la isla grande de Chiloé, la más pequeña de las 16 iglesias patrimoniales.

 

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La iglesia se sitúa en un lugar llamado “La Placeta”, declarado campo santo  por el Padre Antonio van Kessel. El nuevo edificio, situado frente a una explanada y un embarcadero, corresponde al esquema fundacional desarrollado por los Jesuitas para realizar la evangelización en el Archipiélago de Chiloé. Junto a él se ha instalado una cruz de madera y se ha comenzado ya la construcción de una casa de huéspedes. Este proyecto en pleno siglo XXI trata de crear un espacio de  encuentro comunitario para una población que vive dispersa en esta cordillera.

UNA PROPUESTA PARA RESUCITAR EL ESTILO CHILOTA

Este proyecto ha supuesto un reto al intentar recuperar y dar proyección a la experiencia de la Escuela Chilota de Arquitectura Religiosa en Madera: su sistema constructivo, estructural  y sus terminaciones. Para la construcción se emplearon ensambles elaborados con herramientas artesanales y  en ella trabajaron directamente profesionales con experiencia en la restauración de Iglesias patrimoniales.

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La construcción en si misma ha sido una oportunidad de conservación del conocimiento y dominio de la técnica que logró el estilo Chilota en el pasado, constituyéndose como un manual de conocimientos e inspiración para la actualidad. A pesar de tomar referencias del pasado, el edificio no ha renunciado a su identidad y estilo propio convirtiéndose en una reinterpretación en el siglo XXI de una arquitectura y una forma de construir  del siglo XVIII. No se ha renunciado tampoco a los avances tecnológicos de la arquitectura actual: fundaciones de hormigón, eficiencia térmica, aislación, calefacción, ventilación, acústica, resistencia al fuego, electricidad e iluminación expresamente diseñada. 

REVESTIMIENTO INTERIOR DE LA IGLESIA

Para el revestimiento interior del edificio se han realizado siete tallas de madera policromada: un un conjunto de esculturas de 120 cm de altura que representan a la Virgen del Carmen y a cinco santos: San José carpintero, San Pedro, San Sebastián, San Alberto Hurtado, Santa Teresita de los Andes y San Antonio de Padua, todas ellas realizadas en madera y policromadas.

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 Además, se ha realizado un Cristo crucificado de 140 cm, también en madera y policromado con la cruz en madera barnizada y un Viacrucis especial.

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Quedan otros elementos como el ambón, el altar, la sede, la pila bautismal, el confesionario y la lámpara del santísimo que han sido también diseñadas en la línea estética de la nueva iglesia.