Esta obra, diseñada por el arquitecto Eduardo Delgado (Resetland) y Javier Viver y ejecutada en Talleres de Arte Granda ha sido seleccionada entre más de 900 proyectos de 7 países europeos para el premio 17 BIGMAT INTERNATIONAL ARCHITECTURE AWARD

ES3600-902-AE_CapillaEucaristicaenMadrid

Te mostramos cómo fue esta capilla que se levantó en pleno centro de Madrid durante casi dos días y que ahora es finalista en la categoría “Arquitectura Efímera” de estos reconocidos premios de ámbito internacional. Si te gusta, puedes votar este proyecto de aquitectura sacra en la categoría “Premio del público” hasta el 28 de octubre de 2017.

Captura (2)

Esta capilla, con forma de cúpula hemisférica, fue creada para acoger la adoración eucarística que se celebró en Madrid durante el fin de semana de la Fiesta de las familias de 2012. Se construyó para albergar una custodia durante los días que durara el encuentro y para que, todo aquel que quisiera, pudiera asistir a una exposición eucarística en el centro de Madrid.

El Proyecto fue dirigido y diseñado por Eduardo Delgado Orusco y Javier Viver, inspirándose en proyectos como la columna-sin-fin de Constantín Brancusi o el proyecto Torre-Museo de San Isidro de Franisco Alonso para el planteamiento del faro-expositor, cuya geometrización colaboró a dotar al conjunto de verticalidad y crecimiento y de cierta vibración plástica. La ejecución y el montaje corrió a cargo de Talleres de Arte Granda, desde donde realizamos cada una de las piezas de esta obra. Un equipo de nuestros talleres se desplazó a la Plaza de Colón para su posterior montaje y puesta a punto.

Captura2

Captura6

La custodia, levantada sobre un faro-expositor de 3 metros de altura, se situó en el eje central del domo, dominando y jerarquizando el espacio. Esta disposición lograba que, de forma natural, todas las miradas se dirigieran a este punto, convirtiendo a la custodia en centro del espacio interior. Esta custodia fue realizada en 1930 por Don Felix Granda, con el fin de servir, como en esta ocasión, de trono a la Sagrada Forma.

Rodeando la zona central se dispuso un espacio circular de unos 4 metros de diámetro destinado a que los fieles clavaran sus velas en lampadarios creando así con sus ofrendas una constelación de flores y cirios.

La cúpula, funcionaba como techo y pantalla, pues en ella se proyectaban las imágenes del ciclo solar desde el amanecer hasta el crepúsculo, a modo de gran retablo audiovisual. Durante 40 horas, este recinto de 95m2 se convirtió en un espacio sagrado lleno de simbolismo: Cristo como sol naciente que ilumina las tinieblas con su claridad, Cristo como faro -Luz del mundo- que ilumina la tierra bajo el firmamento.

Captura4

Captura3

 

.