UNA CAPILLA PRIVADA EMPLAZADA EN UN OLIVAR

Un equipo de Granda viaja a Portugal para visitar una pequeña capilla, situada en una finca rústica rodeada de una vasta extensión de olivares y de árboles frutales. El terreno es fértil y empieza a notarse la llegada de la primavera. La finca tiene varios edificios destinados a distintos usos y, además, en un lugar apartado, una pequeña capilla de estilo románico donde reina el silencio.

Tras la visita, comenzamos la tarea, con el fin de dotar a la capilla de carácter litúrgico y dar con los elementos iconográficos necesarios para enriquecerla.

 

 

LA CRUCIFIXIÓN, OLEO SOBRE TABLA, PARA EL PRESBITERIO

Tras el trabajo de los proyectistas y diseñadores, se concluyó que se realizara en el taller una composición de tres tablas pintadas al óleo que conformaran, como un conjunto, la escena de la Crucifixión.

 

 

El estilo de las pinturas recoge la tradición románica: El crucifijo preside el espacio y dos imágenes de La Virgen María y San Juan lo acompañan a ambos lados. El conjunto del Calvario, resaltado sobre el blanco de la pared del presbiterio, se unifica mediante la aplicación de color, la única en la capilla, generando así un punto de atención colorista y cálido.

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El conjunto recibe inspiración de los crucifijos medievales, como el conocido Cristo de San Damián (1) y este otro crucifijo similar y coetáneo  del artista Alberto Sozio (2).

 

 

LA CAPILLA PRIVADA, ¿QUÉ ES Y CUÁLES SON SUS PECULARIDADES?

El derecho canónico realiza una distinción entre los diversos lugares de culto: Así, una iglesia es “un edificio sagrado destinado al culto divino, al que los fieles tienen derecho a entrar para la celebración, sobre todo pública, del culto” (canon 1214) un oratorio es aquel “lugar destinado al culto divino con licencia del Ordinario, en beneficio de una comunidad o grupo de fieles, con el consentimiento del Superior competente” (canon 1223) y una capilla privada es un lugar “destinado al culto divino, con licencia del Ordinario del lugar en beneficio de una o varias personas físicas” (canon 1226)

Las capillas privadas normalmente son de dimensiones reducidas y de construcción más humilde pero son, al igual que los oratorios y las Iglesias, edificios sagrados dedicados al culto divino, “signos y símbolos bellos y dignos de las realidades celestiales” (Instrucción, número 288).

Por esa razón la arquitectura de estos lugares de culto debe observar una serie de disposiciones canónicas y litúrgicas. Suele escogerse para ella el lugar más noble del recinto, apartado del bullicio de la casa, de modo que ayude al recogimiento para la oración y la celebración de la Santa Misa y su disposición debe respetar lo contemplado en el capítulo V de la Institución General del Misal Romano y a los cánones del derecho universal.

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ELEMENTOS ESENCIALES DE UNA CAPILLA PRIVADA

-El Altar: Es el elemento donde se hace presente el sacrificio de la Cruz bajo los signos sacramentales. La liturgia no obliga a que el altar sea fijo, aunque si se encuentra adherido al suelo será  “signo más claro y permanente de Cristo Jesús, la Piedra viva”. Si es fijo será dedicado, si es móvil, será solamente bendecido conservando una copia en el archivo y remitiendo otra al Arzobispado (Institución General del Misal Romano, nº 300) .Su tamaño no debe ser demasiado pequeño ni tampoco excesivamente grande, y su formato debe facilitar a los fieles ver en él la mesa del Señor, a cuya participación es convocado el pueblo de Dios en la Misa. Su material, debe ser piedra u otro material “digno, sólido y trabajado con maestría (Institución General del Misal Romano, nº 301).

-El altar debe disponer de una cruz y unos candeleros. Sobre él se colocará todo lo necesario para el sacrificio eucarístico: Un mantel blanco digno, el cáliz cubierto con un velo, (palia), la patena, el corporal, el purificador, las vinajeras, una jarrita con agua, un aguamanil y toalla pequeña y el platillo de comunión.

-El Presbiterio: es el lugar donde se encuentra el altar, se proclama la Palabra de Dios, y el sacerdote, el diácono y los demás ministros ejercen su función” (…) “deberá distinguirse convenientemente de la nave de la iglesia, por hallarse en un plano más elevado o por su peculiar estructura y ornato” (Institución General del Misal Romano, nº 295)

 -La Nave: Es el espacio que ocupan los fieles durante las celebraciones. Debe contribuir a la piedad y a la participación, permitiendo las posturas mandadas en la liturgia, especialmente arrodillarse para la adoración. La iluminación y la ventilación, también son elementos a tener en cuenta para no obstaculizar la participación en el culto.

-La capilla puede disponer de elementos necesarios, aunque no imprescindibles, tales como un sagrario, si se ha obtenido permiso para reservar las especies sacramentales, un ambón y una sede.