CONCLUYE LA INTERVENCIÓN EN LA CÁMARA DE DOÑA SANCHA

Tras varios meses de trabajos de restauración, la Cámara de doña Sancha de la Real Colegiata de San Isidoro de León se ha abierto por fin al público.

IMG_0033-kV0B--624x385@Leonoticias

IMG_0023-kV0B--624x385@Leonoticias
Fotografías de www.leonoticias.com/

La intervención, financiada Y dirigida por la Junta de Castilla y León, ha sido ejecutada por el equipo de restauradores de Arte Granda. Los restauradores han trabajado durante meses en este proyecto, conscientes de que solo un buen trabajo de restauración, intenso, minucioso y respetuoso con la obra original podía devolver a la cámara el esplendor de antaño. La cámara, que ha pasado desapercibida durante siglos es, según la consejera de Cultura y Turismo, «uno de los espacios de mayor interés, tanto arquitectónico como simbólico, de San Isidoro».

La labor de restauración realizada engloba tres trabajos: la recuperación “in situ” de las pinturas murales conservadas, la restauración y reubicación de los fragmentos arrancados y el traslado de la portada de piedra, retirada de la cámara en 1964.

El  proyecto pretendía devolver a la cámara al estado en el que se encontraba en el siglo XVI, reparando, en la medida de lo posible, las intervenciones realizadas a mediados del siglo XX

RECUPERACIÓN DE LAS PINTURAS MURALES

Las pinturas originales, que representan el ciclo hagiográfico de San Isidoro, se hallaban fragmentadas. Por un lado, se conservaban dos pinturas en los paramentos oriental y occidental de la cámara y, por otro 25 fragmentos arrancados que estaban almacenados en la sala de la capilla de la Magdalena, lugar en que fueron depositadas tras los estudios realizados en 2011.

La intervención sobre estas pinturas ha consistido en la adhesión por el reverso a un soporte textil manipulable y en la eliminación de las telas de arranque que ocultaban el anverso de la pintura. Después de examinar y ubicar los fragmentos, han sido adheridos a paneles de celdilla de aluminio, adecuados previamente a los volúmenes de la superficie del muro y preparados con la textura oportuna. Después se procedió a la fijación de los paneles en los paramentos y al tendido de morteros tanto en la bóveda como en las perdidas de grandes dimensiones con entonación y granulometría adecuada.

Captura3

IMG_0003-kV0B--624x385@Leonoticias
Fotografías de www.leonoticias.com/

Por último y para terminar de recuperar las pinturas, se realizó la limpieza, consolidación y la reintegración cromática de las lagunas de pequeño y mediano tamaño mediante técnica de “tratteggio”, y en las de mayor tamaño con tendido de mortero de reintegración neutro.

En el tratamiento de las pinturas del testero oriental se planteó un arranque que permitió descubrir, documentar y realizar un tratamiento de conservación en la grisalla subyacente antes de realizar las labores de restauración de las pinturas visibles. Un sistema de montaje mediante paneles y poleas hace posible acceder a la pintura subyacente.

TRASLADO DE LA PORTADA DE PIE

Para completar la etapa renacentista de la sala y, dado que la impronta de las pinturas, marcaba la ubicación de la portada en piedra, se procedió al desmontaje para recolocarla en su lugar de origen, como acceso a la biblioteca desde la cámara.