Ya en su infancia y juventud Félix Granda se reveló como un niño con gran sensibilidad y talento artísticos. Con el paso de los años y el descubrimiento de su vocación al sacerdocio, continuó desarrollando sus habilidades artísticas y tras recibir la ordenación sacerdotal en 1891 siguió creando arte religioso, con el convencimiento de que, de alguna manera, formaba parte de su vocación personal.  

16114317_744220069058689_2255489938008081590_n.jpg

Tras sus primeras obras de arte religioso comenzó a recibir encargos por parte de Mons. Cos y Macho, obispo de la sede Madrid-Alcalá  y más adelante en Madrid. En 1899 obtuvo la Medalla de Oro de Segunda División de la Exposición Regional de Bellas Artes de Gijón y tras incardinarse como sacerdote en la Diócesis de Madrid- Alcalá continuó su formación artística hasta que en 1904 se instaló en el hotel de las Rosas, en Madrid, con el fin de reunir artistas y artesanos de todos los oficios, que le ayudaran en una gran labor de renovación del arte cristiano, que a causa de la llegada de las artes industriales había caído en decadencia.

Hemos reunido algunas frases de Don Félix que expresan su amor por la belleza y su visión particular del arte sacro, que debe tener siempre como fin “mostrar a Cristo”:

Hacer un arte impregnado del olor de Cristo, saturado de recuerdos del pasado, donde el espíritu bíblico palpite, y que este arte sea vivo, por estar unido al tronco de las tradiciones, y porque, siendo del pasado, corresponda a las necesidades del presente: tal es mi deseo.”

“El oro y las piedras preciosas, cuando se usan solo como materiales, sin que el arte los defina, dándoles forma y belleza, son objetos más bien de ostentación y riqueza innobles, objetos solo de vanidad (…) Dios quiere más que vasos de oro, corazones de oro” 

“Tiene más valor para el hombre culto una estatua de Tanagra en barro, en donde el arte helénico puso su alma, que una informe escultura de oro de un arte decadente”

“Si los vasos eucarísticos son vasos del Señor – copa mística, vaso místico en expresión de los Santos Padres- pongamos en ellos su señal: todo aquello que Dios ha creado, visto a través de los Libros Santos y como la Iglesia los siente”.

08f7017b.jpg