Un báculo es un elemento distintivo de los obispos. Se trata de un cayado que les entrega en su consagración para que lo porten, junto con la mitra, como signo de su función pastoral.

img_4873.jpg

Los báculos han sido realizados tradicionalmente -ya los encontramos en el siglo XI- en diversos materiales: oro, plata, bronce, marfil… trabajados con un cuidado exquisito y enriquecidos después, dando lugar a verdaderas obras de arte. El trabajo sobre estas piezas da lugar, no obstante, a una problemática: cuanto más se enriquece la pieza, mayor es también su peso, lo que puede llegar a ser un gran obstáculo, dado que deben ser portados a mano por el obispo en las ceremonias litúrgicas. Este proyecto de Báculo encargado desde Latinoamérica fue concebido desde el principio como un reto contra el peso, sin que eso afectara en ningún momento a la belleza ni a la consistencia de la pieza. 

img_48611.jpg

La primera decisión importante a la hora de abordar la pieza es su modo de realización; se ha optado por una técnica muy poco frecuente hoy por su complejidad: la forja a martillo y cincel. Esto permitiría aligerar al menos en 4kg el peso del báculo, al dejar el metal completamente hueco por dentro.  Se han empleado en total 3.200 gr de plata en esta labor minuciosa que ha supuesto cerca de 85 horas de trabajo de armado y 80 horas de cincelado en el taller.

El báculo consta de dos partes principales: la vara y el garrote o voluta.

Para la realización de la vara se ha empleado una chapa de plata de 30mm de diámetro que, una vez redondeada en el torno, se procedió a rellenar de pez, para evitar deformaciones durante el cincelado.

20170329_160842 Las deformaciones son más probables cuanta mayor es la estrechez del material, que en este caso era de apenas 2mm de grosor. La ornamentación cincelada sobre la vara fue un trabajo detallado, un proceso lento que requería extraer los volúmenes poco a poco del metal liso.

20170914_115047

descarga.jpg

Cada fragmento de vara se encuentra unido con la siguiente mediante nudetes, pequeñas piezas circulares realizadas en el torno de entallar que funcionan a su vez como elemento ornamental. En la parte superior de la vara, antes de la voluta se ha colocado una macoya realizada a partir de piezas octogonales y una cúpula simulando la basílica de San Pedro. Bajo su columnata encontramos varias figuras de santos que fueron realizadas primeramente en latón y después reproducidas y fundidas en plata.

img_4857-e1558953221827.jpg

 

El garrote se realizó mediante la técnica de conformado a martillo. También es hueco, lo que supone un ahorro de casi 3 kg con respecto a uno macizo. Su ornamentación, sin embargo, no es cincelada sino añadida: se realizaron apliques de motivos florales en plata con el fin de integrarlos a la pieza y dotarlo así de movimiento y vida. Los diseños se materializaron en resina fundible y se pasaron luego a plata con la técnica de la cera perdida. 

20170914_1150301.jpg

El centro de la voluta es siempre la parte más decorada del báculo, ya en el siglo XII encontramos figuras emblemáticas o iconísticas en los báculos. En este caso se ha escogido el pelícano. El pelícano es un animal muy utilizado en la iconografía cristiana como símbolo de Jesucristo; se creía que este animal se hería a si mismo para dar de comer a sus crías su propia carne y su propia sangre cuando faltaba el alimento. Esta pieza fue realizada primero en galvano y después reproducida en plata y dorada mediante un proceso electrolítico.

20171018_11411720170927_115957

Una vez entalladas, cinceladas y montadas las piezas pasan a recibir el acabado. Este proceso comienza por igualar la raya de pulido de la pieza y el abrillantado. Con el fin de embellecer la plata y aumentar los contrastes de la decoración, se recurre a una técnica poco usual que consiste en la aplicación de azufre, para oscurecer la plata, y aumentar los matices y en la aplicación del negro de humo para realzar el brillo del metal. Se concluye con una limpieza con algodones que relega el óxido a las ranuras y resalta los claros de la plata. Todo este proceso embellece enormemente la pieza y le proporciona un acabado de grandes contrastes. 

img_4843-e1510163543941.jpg