Hace unas semanas que se celebró la ceremonia de entronización de la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad en una parroquia de Ourense.

La talla, realizada en nuestros talleres de Alcalá de Henares, ha sido realizada con especial cuidado para respetar en la medida de lo posible la configuración de la imagen original.

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Imagen de la Virgen de Torreciudad, de 86 cm, realizada en Talleres de Arte Granda

LA HISTORIA DEL SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE TORRECIUDAD

La imagen de la Virgen de Torreciudad es una talla románica datada en el siglo XI. Durante siglos ha sido venerada en la comarca de Ribagorza del Alto Aragón desde que en 1084 fuera entronizada en una ermita junto al río Cinca.

Esta advocación era de especial devoción por parte de San Josemaría Escrivá (Basrbastro, 1902), fundador del Opus Dei, que cuando tenía 2 años fue llevado por sus padres a la ermita para ser ofrecido a la Virgen, tras su curación de una grave enfermedad. En 1975, bajo el impulso de este santo, un nuevo santuario construido sobre la ermita abrió sus puertas para ser lugar de peregrinación para fieles de todo el mundo.

El santuario de Torreciudad. Fuente: Red de Aragón

LA TALLA ORIGINAL

La talla pertenece al grupo iconográfico de las Sedes Sapienciae, cuyo prototipo fue la imagen de Clermont, que data del siglo X y que consiste en una imagen de madera placada en oro, según los inventarios de la Catedral de Clermont. Este modo de representación propio de la Edad Media, representa a Cristo en Majestad, y a la Virgen sedente con el niño en su regazo.  La expresión es hierática, mirada al frente y actitud seria y solemne. El niño suele aparecer con la mano derecha alzada, bendiciendo al mundo, y con un libro o la esfera del mundo en la otra. Escuetas, desprovistas de todo sentimentalismo, son tallas que reflejan la sencillez de la piedad de la época y contienen un rico contenido doctrinal.

La madera con la que fue realizada pertenece al género Populus, conocido generalmente como álamo y probablemente a la especie nigra, que ha ido adquiriendo un tono tostado con el paso de los siglos, por cuestiones de humedad y otros daños, logrando un resultado especialmente bello. Algunas de ellas parece que recibieron un baño de barniz u otra sustancia protectora del color haciéndolas así más resistentes al paso del tiempo. Aunque después la imagen se policromara el paso del tiempo ha hecho que ésta también desapareciera, dejando al descubierto el barniz oscuro.

NUESTRA TALLA DE LA VIRGEN DE TORRECIUDAD

El modelado de la pieza en el taller se realizó  en primer lugar en arcilla, guardando fidelidad a la imagen original incluso en el tamaño (86 cm) , que, a pesar de su rigidez, presenta algunos rasgos naturalistas.

Los hombros de la Virgen están ligeramente girados hacia la derecha, al igual que la cabeza. el rostro es ovalado, los pómulos marcados y los ojos almendrados descansan bajo dos arcos superficiales. La nariz, de paredes laterales planas, está bien definida sobre una boca perfectamente modelada, que esboza una discreta sonrisa. El Niño también se encuentra ligeramente desplazado hacia la derecha, sobre la pierna izquierda de la Virgen, retrasada con respecto a la contraria para sostener el peso.

El modelado se realizó también imitando el plegado original de la parte baja de la túnica y el trono, que ligeramente inclinado hacia delante y adornado con basas y remates en forma de pomos, se asienta sobre cuatro montantes cilíndricos .

Posteriormente se reprodujo la pieza en resina, un material resistente a las condiciones de humedad y posibles ataques de hongos, y se procedió a su policromía: Por un lado la parte chapada en oro de la original, que se realizó mediante el dorado con oro alemán, y por otro la parte visible de la madera, que fue realizada al óleo con técnica de veladuras. Para enriquecer la pieza, se utilizaron colorantes sobre goma laca, que imitaran las piedras engarzadas en la pieza original.

Aquí, algunas imágenes del proceso de realización: