La custodia es una ornamento litúrgico que sirve para la exposición y adoración de la Eucaristía por los fieles. Suele realizarse con materiales nobles pues es el trono donde Cristo se muestra en majestad al tiempo que se ofrece a los hombres como alimento de redención.

Los fieles suelen destinar a las custodias sus posesiones más preciosas con el deseo de que estén para siempre cerca de Él, como una extensión de sí mismos en oración. Hay veces que la comunidad no puede ofrecer grandes riquezas y entonces se elaboran en materiales distintos al oro y la plata, pero, incluso en estos casos, el viril siempre será realizado en un metal precioso.

GRANDA ha realizado a lo largo de su historia un gran número de custodias procesionales tanto para parroquias y conventos como para grandes catedrales. Tanto las destinadas a grandes templos como a parroquias humildes, acogen un viril ricamente ornamentado con piedras o esmaltes, haciendo referencia al arco iris de luz verde que San Juan vió rodeando el trono del Cordero. También suele situarse el Tetramorfos entre las ráfagas de la custodia o a sus pies, siguiendo esta descripción del Libro de las Revelaciones.

Aquí os dejamos una galería fotográfica con algunas de las custodias realizadas o restauradas en nuestros talleres: