En este año de 2021 la catedral de Burgos cumple su VIII Centenario. Con este motivo, la ciudad, con su arzobispo monseñor Mario Iceta a la cabeza, le rinden homenaje a través de las numerosas actividades promovidas por la Fundación VIII Centenario de la Catedral de Burgos.

No quedaron atrás, hace cien años, los burgaleses que celebraron los setecientos años de su catedral. Una de sus iniciativas nos legó un extraordinario conjunto de orfebrería, que puede calificarse como una de las obras cumbre de nuestra empresa en época de nuestro fundador, don Félix Granda.

Fue el arzobispo monseñor Juan Bautista Benlloch y Vivó quien propuso al cabildo dotar a la catedral de una custodia que perpetuase en la memoria la celebración del centenario. La antigua custodia que Juan de Arfe realizó en el siglo XVI para el templo había desaparecido en la Guerra de la Independencia, y desde entonces no había sido sustituida por otra de categoría semejante. La obra se realizó por suscripción pública y fueron incontables las aportaciones de los ciudadanos, no sólo en dinero, sino en joyas y piezas que deseaban ver fundidas en la custodia como forma de devoción.

Aunque distintas casas de platería de España presentaron sus proyectos, el cabildo eligió finalmente a los Talleres de Arte de don Félix Granda. La custodia no fue entregada hasta 1927, cuando fue bendecida por el nuevo arzobispo burgalés, monseñor Pedro Segura.

El conjunto consta de tres piezas: la custodia, su pedestal y un políptico formado por cinco paneles que le sirve de expositor. Para su construcción se emplearon quince kilos de oro y cerca de cien de plata, además de platino y otros metales, marfiles, esmaltes y cerca de cuatro mil quinientas piedras preciosas. Es un rico recopilatorio de las técnicas artísticas de la platería más refinadas de la época. Pero su valor también reside en la riqueza de su mensaje teológico, ya que está cargada de elementos iconográficos del Nuevo y Antiguo Testamento, así como con elementos que aluden a la arquitectura de la Catedral burgalesa, como son los salvajes que portan su escudo.

La custodia recorre las calles de Burgos cada año durante la procesión del Corpus Christi. El políptico fue restaurado por iniciativa del cabildo por nuestro Departamento de Conservación y Restauración en 2009. Desde entonces, el conjunto puede verse expuesto en el museo catedralicio.