Entre las piezas personalizadas que realizamos, los báculos son las que más a menudo presentan símbolos únicos, con un significado especial para el obispo a quien pertenece. En esta ocasión, la pieza debía estar inspirada en un báculo regalado a nuestro cliente por su primera diócesis, de gran valor sentimental, que lamentablemente le había sido sustraído.

Sobre ese modelo, se realizó un nuevo diseño que, a petición del cliente, incorporaba los elementos iconográficos propios de su diócesis actual, y en concreto de sus santos patronos. Las hojas de roble y bellotas que se abren sobre la macolla son un símbolo frecuentemente vinculado a santa María Filipina Duchesne. El roble tiene desde antiguo un significado asociado a la fortaleza, un atributo que la santa demostró reiteradamente en sus misiones en el territorio actual de Missouri. Pero, además, en este caso se asocia con su apellido, por la similitud que presenta con la locución francesa “du chêne”, “del roble”.

También nos recuerda a esta santa y a la orden religiosa a la que perteneció el Sagrado Corazón de Jesús. Está representado en el interior del cayado, en plata en su color, y en su reverso aparece el Sagrado Corazón de María.

La voluta está ornamentada con los símbolos eucarísticos de las espigas de trigo y la vid. En este caso, además de su significado evidente, aluden al otro patrón de la diócesis, san Pío X, quien durante su pontificado fue un gran impulsor de la Comunión frecuente.

El cayado del báculo está enteramente realizado a mano en plata forjada y cincelada. Una curiosidad es que el repujado no se ha realizado dando volumen a la chapa desde el reverso, sino rehundiendo y modelando los fondos desde su exterior, un método que se practica con menos frecuencia en esta técnica ornamental.